Las constelaciones familiares
Hace algunos años comencé a hacer terapia en un proceso de autoconocimiento, de comprender porqué algunas cosas de la vida me costaban más que al resto y porqué sentía un vacío de sentido en mi vida. En ese camino conocí las constelaciones familiares. En esa vivencia aprendí a mirar las cosas de otra forma: sin forzar los resultados.
Las constelaciones familiares se centran en mostrar cómo el sistema familiar de cada uno de nosotros puede condicionar nuestro comportamiento, ya sea fortaleciéndolo o limitándolo. No se plantea el objetivo de resolver nada, simplemente de mostrar dinámicas que se dan entre los participantes de un sistema familiar. Para esto existe un campo de información donde se desenvuelven las interacciones entre personas que no se conocen previamente, ni tampoco conocen el tema a tratar. Simplemente van fluyendo de acuerdo a cómo se sienten en el momento.
La sesión parte con una pregunta.
Ejemplo: quiero entender por qué mi pareja me fue infiel.
Ante la pregunta los representantes son llamados a tomar simbólicamente el lugar de la persona, miembros del sistema familiar, síntomas, entes abstractos, energías, etc. Y la riqueza de la situación es que la dinámica entre estos participantes va mostrando cómo se dan las dinámicas reales en la vida de la persona, mostrándole algo que no ha visto previamente.
Algunos consultantes se dan cuenta y otros no; algunos participantes ven más cosas y otros menos. Incluso al ver la constelación de otra persona el espectador puede entender dinámicas propias análogas a las que están apareciendo en el campo de información.
Esta experiencia para mí fue reveladora, más allá de autoconocerme, ya que comprendí que hay un mundo que yace oculto y al que se puede acceder si se hace la pregunta correcta.
Entonces, traté de descifrar qué es lo que había aparecido frente a mí desde el entendimiento. Partí desde la incredulidad, pero el fenómeno fue tan contundente a la hora de retratar mi vida que tenía que descubrir cómo era posible. Así comprendí que la experiencia e información eran verdaderas y útiles. Así que busqué en otras áreas del conocimiento. Para mí la experiencia humana puede ser análoga desde distintas disciplinas. Pero también descubrí que hay unas que muestras, mientras otras ocultan.
La llamada al sentido: el 18 de octubre del 2019
El 18 de octubre de octubre ocurrió un proceso social disruptivo en Chile. Comenzó una fase de desorden en las calles y la política no daba luces sobre qué estaba ocurriendo. El día sábado yo estaba en una constelación organizacional —enfocada en empresas o proyectos— y se presentó un toque de queda debido al desorden social.
Mi respuesta fue de confusión al no entender nada de política: solo veía caos.
La necesidad de comprender me sirvió como motivación para comenzar a estudiar política. Anteriormente yo intuía que mi tendencia política no iba por la izquierda, ya que encontraba mucho desorden en el progresismo. Así que empecé a estudiar el liberalismo y economía liberal, conservadurismo y cristianismo, nacionalismo en sus variantes nacionalsocialista, fascismo y peronismo. Y en la búsqueda escuché que la política es filosofía aplicada, así que me metí a clases de filosofía, de metafísica, de antropología, de sociología y de economía. Todo realizado por YouTube y con clases por Zoom.
Ante tantas ofertas de teorías explicativas de la realidad mi criterio para considerar si eran ciertas o erróneas fueron las constelaciones familiares, ya que si yo había confirmado que había verdad en las constelaciones, analógicamente debería haber un sistema político o filosófico que fuese verdadero de forma similar.
Heidegger: ser y tiempo
Así fue como llegué a Heidegger, un alemán que en 1927 lanzó un libro que revolucionaría la filosofía. Y a medida que recorría su forma de pensar, cuestionándola, encontraba la misma sensación de sentido que encontraba en las constelaciones.
Pero, ¿qué es lo que tiene sentido y por qué lo tiene?
Esta aproximación a Heidegger aconteció el 2023 y hasta ahora me ha tomado 2 años madurar y comprender el conocimiento que fui adquiriendo.
Heidegger se pregunta por el ser. Qué es eso que denominamos ser cuando nos referimos a que algo es.
Ejemplo: el GLOBO ES ROJO.
Dentro de esa oración tenemos al GLOBO, a ROJO, pero están unidas por la palabra ES, del verbo ser. Entonces el GLOBO tiene un SER, que es lo que le permite llegar a ROJO.
Hasta ahora suena enredado, pero para decirlo en términos simples. El ser es lo que se oculta cuando hago la pregunta. Cuando veo al ente GLOBO, me doy cuenta de que hay algo, y por medio de la pregunta QUÉ ES, me doy cuenta de que es un globo y por la pregunta de qué color ES el GLOBO, me doy cuenta de que el globo tiene una característica que es su color.
Entonces, podemos afirmar que el ente (la cosa) tiene un ser y que para acceder al ser tenemos que preguntar. Cuando se pregunta por el ser de algo con la pregunta QUÉ ES, recibimos una respuesta que en sí es otro ente: una idea, una noción o una característica.
Podemos afirmar entonces que el SER habita en el lenguaje; el significado de lo que ES el globo está en el lenguaje, y se devela por medio de la pregunta. Es decir, el SER que está oculto se muestra y en el momento en que es definido, el ente vuelve a ocultar su SER. El ente nos va mostrando su ser a medida que preguntamos.
El ente o la cosa es dinámico en su existir; no es fijo. Por lo tanto, está existiendo en el tiempo.
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Andrés Monsalve
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Wednesday, July 23, 2025
La visión de Imagen es Poder
Updated:
Wednesday, July 23, 2025
Para esta sección decidí contarla desde la experiencia vivida. Me parece que puede aportar a la compresión del texto el incluir la búsqueda de sentido que he seguido y lo que he ido encontrando en ese caminar. Así que iniciaré con una experiencia personal y lo iré complejizando a medida que me adentre en el desarrollo. En esta parte escribiré sobre lo místico y lo filosófico, en particular lo ontológico —disciplina que se pregunta por el ser—.
